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Coches de segunda mano con pocos kilómetros: ¿chollo o trampa?

Pancho
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Coche usado aparcado en una entrada, listo para inspección visual

Un coche con pocos kilómetros suena a ganga. Motor poco usado, menos desgaste, más vida por delante. Pero un coche que ha estado mucho tiempo parado también tiene sus problemas, y algunos pueden salir muy caros. No todo es el cuentakilómetros. El paso del tiempo degrada componentes que nadie ve a simple vista, y si no los tienes en cuenta, lo que parece un chollo puede convertirse en un pozo de dinero.

¿Qué le pasa a un coche que ha estado mucho tiempo parado sin rodar?

Hay piezas que se desgastan por uso, pero otras se degradan simplemente con el paso del tiempo. El caucho de los manguitos, las gomas de las juntas, los retenes del motor, los latiguillos de freno, la correa de distribución… todo eso se reseca y se agrieta con los años, da igual que el coche haya rodado poco.

Los líquidos del coche también se degradan con el tiempo, incluso sin moverse:

  • Aceite del motor: si lleva años sin cambiarse, pierde sus propiedades lubricantes y puede generar depósitos que obstruyen conductos internos. Un aceite viejo no protege el motor aunque el coche tenga pocos kilómetros.
  • Líquido de frenos: absorbe humedad del ambiente con el tiempo. Cuando tiene demasiada agua, su punto de ebullición baja y los frenos pueden fallar en una frenada intensa.
  • Refrigerante: pierde sus propiedades anticorrosivas y puede provocar corrosión interna en el motor y el radiador.
  • Gasolina o diésel: el combustible viejo, tras varios meses en el depósito, puede degradarse, perder calidad y dificultar el arranque o provocar fallos en la inyección.

Un coche que lleva años con los mismos líquidos necesita una puesta a punto completa, aunque tenga 20.000 km en el cuentakilómetros. Calcular ese gasto antes de comprar es lo que marca la diferencia entre un chollo real y uno aparente.

¿Puede dar problemas la batería y el sistema eléctrico de un coche parado?

Sí, y es uno de los primeros síntomas. Las baterías de coche se mueren si pasan mucho tiempo sin carga. Un coche que ha estado parado meses o años probablemente necesite una batería nueva, lo cual en sí no es caro (entre 60 y 150 euros).

Pero el problema puede ir más allá. Si la batería se ha descargado por completo varias veces, puede haber afectado a la centralita electrónica del coche o haber borrado configuraciones. En coches modernos con mucha electrónica, una descarga total puede dejar errores almacenados en la centralita que luego encienden testigos en el cuadro de mandos. No siempre es grave, pero sí merece una revisión con un equipo de diagnosis para saber qué está pasando.

Si el coche lleva mucho tiempo parado y al arrancarlo aparecen testigos encendidos que desaparecen solos en minutos, puede ser algo tan sencillo como que los sensores necesitan que el coche circule para calibrarse de nuevo. Pero si los testigos persisten, hay que leer los códigos de error antes de comprar.

¿Por qué los frenos de un coche con pocos kilómetros pueden ser peligrosos?

Los discos de freno de un coche parado se oxidan. Si lleva mucho tiempo sin mover, las pastillas pueden haberse quedado pegadas a los discos. Y aunque se despeguen al circular, el óxido puede haber picado los discos hasta el punto de necesitar un cambio.

Además, los latiguillos de freno (las mangueras flexibles que llevan el líquido a las pinzas) se resecan con el tiempo y pueden agrietarse por dentro sin que se vea desde fuera. Un latiguillo agrietado puede reventar bajo presión durante una frenada, lo cual es extremadamente peligroso.

Si estás probando un coche que ha estado parado, haz una frenada progresiva en un espacio seguro y presta atención a si el pedal se siente esponjoso, si el coche tira hacia un lado al frenar, o si escuchas ruidos metálicos. Cualquiera de esas señales indica un problema en el sistema de frenado.

¿Cómo sé si los neumáticos de un coche con pocos kilómetros son seguros?

Los neumáticos tienen fecha de caducidad, aunque tengan todo el dibujo intacto. A partir de los 5 o 6 años, el caucho pierde elasticidad y agarre. Un neumático de 8 o 10 años puede parecer nuevo a simple vista pero ser peligroso en mojado o en una frenada de emergencia.

Para saber la edad de un neumático, mira el código DOT en el lateral. Los cuatro últimos dígitos te dicen la semana y el año de fabricación. Por ejemplo, "2419" significa semana 24 de 2019. Si los neumáticos tienen más de 6 años, plantéate cambiarlos, aunque visualmente parezcan perfectos.

También mira si los neumáticos están deformados o tienen grietas en los flancos. Un coche que ha estado parado mucho tiempo sobre los mismos neumáticos puede haber generado zonas planas que producen vibraciones al circular y no se corrigen con el equilibrado.

¿Por qué hay coches con tan pocos kilómetros en venta?

Esta es la pregunta clave, y la respuesta no siempre es la que el vendedor te cuenta. Un coche con pocos kilómetros puede ser de:

  • Alguien que apenas lo usaba: segunda residencia, jubilado que iba al pueblo, segundo coche de la familia. Es la razón más común y la más inocente.
  • Un coche que ha estado abandonado: en un garaje porque tenía un problema que el dueño no quiso arreglar. Lo vende “tal cual” esperando que el comprador no se dé cuenta.
  • Un coche con el cuentakilómetros manipulado: aunque eso ya es otro tema, no lo descartes. Pide siempre el historial de ITV y compara los kilómetros de cada inspección.
  • Un coche de empresa o renting que se ha devuelto pronto: puede ser una buena opción si el mantenimiento ha sido riguroso. Pero verifícalo con facturas.

Intenta entender la historia del coche antes de dejarte deslumbrar por el número bajo. Haz preguntas concretas al vendedor: ¿cuánto tiempo lleva parado? ¿Por qué lo vende? ¿Tiene facturas de mantenimiento? Las respuestas vagas son una señal de alarma.

¿Merece la pena comprar un coche con pocos kilómetros o es mejor descartarlo?

No lo descartes, pero haz cuentas. Suma al precio del coche el coste de una puesta a punto seria:

  • Cambio de todos los líquidos (aceite, frenos, refrigerante): entre 100 y 250 euros.
  • Filtros (aceite, aire, habitáculo): entre 30 y 80 euros.
  • Neumáticos si tienen más de 5 años: entre 200 y 600 euros.
  • Correa de distribución si no hay factura reciente: entre 300 y 800 euros.
  • Batería: entre 60 y 150 euros.
  • Revisión de frenos (pastillas, discos, latiguillos): variable, pero puede llegar a 300 euros.

Todo eso puede sumar entre 500 y 1.500 euros fácilmente, dependiendo de lo que haga falta. Si aún así el precio total te compensa frente a un coche similar con más kilómetros pero con el mantenimiento al día, puede ser un buen coche. Pero si no haces esas cuentas, lo barato te puede salir carísimo.

Con AskPancho puedes revisar el coche paso a paso mientras lo tienes delante. Pancho sabe qué mirar en coches que llevan tiempo parados y te ayuda a detectar lo que el ojo no ve a simple vista. Que lo barato no te salga caro.

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